Prueba BMW 530e, un híbrido muy capaz por 60.500 euros

Prueba BMW 530e, un híbrido muy capaz por 60.500 euros

Cuando nos toca probar un modelo de los denominados “ecológicos”, siempre intentamos recurrir a las cifras para captar la atención del lector. Pero desde sus orígenes, en BMW siempre han apostado por la conducción y han hecho del dinamismo su bandera en cualquier segmento. Ya estemos hablando de monovolúmenes, todocaminos o híbridos, una cosa esta clara, si es BMW vas a pasar un buen rato al volante. Y con el Serie 5 no iba a ser menos.

El BMW 530e iPerformance conserva el ADN de BMW intacto, pero además aporta un valor añadido gracias a la tecnología híbrida enchufable. Es un claro ejemplo de que la eficiencia no tiene que estar reñida con la diversión, quizás por eso la tracción es siempre trasera. Nuestro protagonista está impulsado por un motor de combustión de 2.0 litros TwinPower Turbo que desarrolla 184 CV entre 5.000 y 6.500 rpm y un par máximo de 290 Nm entre 1.350 rpm y 4.250 rpm. Por su parte, el motor eléctrico rinde una potencia máxima de 95 CV y un par máximo de 250 Nm.

Gracias a la unión de ambas mecánicas sobre el mismo eje, se desarrolla una potencia máxima de 252 CV y un par máximo de 420 Nm, con los que se consigue una aceleración de 0 a 100 km/h en tan solo 6,2 segundos y una velocidad máxima de 235 km/h. Estas son las cifras que nos gustan.

De acuerdo, puede que el consumo también sean importante para una gran mayoría –según la marca apenas gasta 1,9 l/100 km, el equivalente a 44 g/km de CO2–, pero otra de las grandes bazas de este tipo de vehículos es que accede a ventajas locales como el parking gratuito en zonas de estacionamiento regulado, circular por el carril Bus VAO o acceder a zonas restringidas en ciudades como Madrid. Esto se debe a que el BMW Serie 5 530e iPerformance es capaz de recorrer hasta 50 kilómetros impulsado únicamente por el motor eléctrico.

No obstante las cifras de consumo no serán tan optimistas en cuanto recorras distancias algo más grandes. En nuestro caso, a un ritmo normal, con algún tramo de las apreciadas Autobahn, marcamos medias que rondaban los 6.5 litros. Un registro más que aceptable para tratarse de un modelo de tal envergadura.

Para gestionar de la mejor manera todo este compendio tecnológico dispone, además de la caja de cambios automática Steptronic de 8 relaciones, de varios modos de conducción. A los tradicionales proporcionados por el Driving Experience Control, hay que sumarle los específicos propios de los coches híbridos de la marca: Auto eDrive, Max eDrive y Battery Control.

Con Auto eDrive se consigue una combinación óptima del motor de combustión y eléctrico y se puede circular con el propulsor más eficiente a una velocidad máxima de hasta 90 km/h. Se trata del modo de conducción que arranca por defecto cada vez que se pone en marcha el vehículo.

Con Max eDrive se circula en modo puramente eléctrico y se puede llegar a alcanzar una velocidad máxima de 140 km/h. Sin embargo, en situaciones excepcionales, con máxima carga sobre el pedal del acelerador (kick-down), el motor de combustión asiste al eléctrico para una entrega de potencia puntual.

Con Battery Control el conductor tiene la posibilidad de ajustar manualmente el nivel de carga de la batería de alto voltaje que quiere reservar para una conducción puramente eléctrica (entre 30% y 100%). Con este modo el electromotor puede funcionar como generador para, por ejemplo, conservar la reserva de energía o aumentarla cuando conducimos en autopista, y luego utilizarla para rodar sin emisiones por ciudad.

En lo que se refiere a las baterías, de ion de litio, tienen una capacidad total de 9,2 kWh y se alojan debajo del asiento trasero, por lo que no pierde demasiado espacio de carga (410 litros de maletero frente a los 530 del Serie 5 normal). Mientras que el BMW 530e iPerformance está estacionado se puede cargar por completo, con un enchufe convencional, en menos de cinco horas o en una BMW i Wallbox (3,7 kW) en menos de tres horas.

Si no lo ves enchufado, para reconocerlo te tendrás que fijar en las varillas de los riñones, que en este caso utilizan el color azul, emblema “eDrive”, o en el tapón adicional para la toma de corriente, situado en la aleta delantera del lado del conductor. Por dentro, las molduras de entrada o ciertas indicaciones en el cuadro de instrumentos son algunas de los detalles específicas del modelo.

Con un precio de 60.500 euros para España, la red de concesionarios ya admite pedidos del nuevo BMW 530e iPerformance. Suena ambicioso pero es necesario, BMW quiere vender 100.000 unidades de híbridos y eléctricos en 2017. 

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