Como Nick Hayden todos estos pilotos de f1 murieron trágicamente fuera de la pista

Como Nick Hayden todos estos pilotos de f1 murieron trágicamente fuera de la pista

De tanto en tanto, el mundo del motor se siente golpeado por accidentes o sucesos prematuros que ocurren fuera de las pistas. El último el del campeón de motociclismo Nicky Hayden. Es difícil no pensar: “Bueno… como piloto pasó peligros extremos y no le sucedió nada y ahora, esto… es como una ironía”. Episodios dolorosos de este tipo los ha habido a través de la historia, algunos de ellos, muy curiosos. Hoy repasaremos los pilotos de F1 que murieron lejos de los circuitos.

Ironías del destino

En 1958, Mike Hawthorn se consagró campeón mundial de F1 con Ferrari y se retiró. El 22 de enero de 1959, al volante de un Jaguar 3.4 se mataba en un puente denominado Guilford Bypass, cerca de Londres. Tenía sólo 30 años.

Mike Hawthorn siempre corría con pajarita negra, le daba buena suerte. Encontró la muerte junto a un familiar cuando, en su Jaguar MKII (en la imagen superior), iban a recoger unas pizzas.

El 12 de abril de 1962, a los 39 años, fallecía el piloto escocés Ron Flockhart. Con un Jaguar D había ganado dos veces las 24 Horas de Le Mans, en 1956 con Ninian Sanderson y en 1957 con Ivor Bueb. Flockhart corrió 14 carreras puntuables de F1 y después de disputar el Gran Premio de Nueva Zelanda de 1962, con un Lotus, comenzó a preparar en Australia un raid aéreo entre Sidney y Londres con un viejo caza de combate Mustang (en la imagen superior). Con él sufrió su fatal accidente.

Accidente Mustang

El primer campeón mundial de F1 (1950) fue el italiano Nino Farina. Había sufrido numerosos accidentes con diversas heridas durante su carrera, pero siempre sobrevivió. Retirado a finales de 1955, se mató en una carretera entre Ginebra y Chambery en 1966, cuando viajaba a presenciar el GP de Francia. Tenía 59 años.

Nino Farina tiene en su palmarés el primer gran premio de fórmula 1, así como la primera pole y el primer mundial. Murió en la carretera a los mandos de un Lotus Cortina en 1966.

 

La mayoría murieron en accidentes aéreos

El dos veces campeón del mundo (1962 y 1968), Gra­ham Hill, tenía su propio equipo en la década de los seten­ta. Hill pilotaba su avión privado cuando se estrelló el 29 de noviembre de 1975 en un aeródromo cercano a su casa de Londres. Este veterano piloto tenía una cena con invitados en su casa y, con las prisas, cometió un error tan importante como no obedecer a la torre de control, que le desviaba a otra pista dada la mala visibilidad. Dicen que Hill hizo caso omiso alegando que “no tenía combustible”, con lo que decidió emprender un arriesgado aterrizaje que le llevó a entrar por el final de la pista, chocando en un frondoso bosque. Con él fallecieron el joven piloto Tony Brise y dos miembros más de la escuadra. Hill tenía 46 años.

El carismático piloto Graham Hill, que se dejó su característico bigote para protestar por su alistamiento en la Marina británica, fue el dominador del GP de Montecarlo –lo ganó en cinco ocasiones–. Su suerte se vio truncada cuando, a la vuelta de unos entrenamientos en Paul Ricard, se estrelló con su avioneta en un aeródromo cercano a su casa de Londres.

El británico David Purley, corredor de F1 (11 grandes premios), fue condecorado en Inglaterra por desafiar al fuego e intentar salvar, infructuosamente, la vida de Roger Williamson, atrapado en su March 731G en llamas durante el GP de Holanda de 1973. El mismo Purley tuvo el récord de haber sobrevivido a una desaceleración de 178G cuando chocó con su LEC Cosworth durante el GP de Inglaterra de 1977. Sus graves heridas le impidieron volver a la F1. Purley se mató con su avión de acrobacia Pits Special en 1985. Tenía 40 años.

Apasionados de la velocidad

Más conocido es el caso del francés Didier Pironi, piloto Tyrrell, Ligier y Ferrari, y ganador de 3 grandes premios. Pironi podría haber sido campeón mundial de 1982 con un Ferrari 126C turboasistido después de que en mayo de ese año se matara en Zolder Gilles Villeneuve. Sin embargo, un serio accidente en Hockenheim, el 7 de agosto de ese año, le impidió seguir corriendo. Mientras se recuperaba de numerosas operaciones para volver a la F1, Pironi sufrió un fatal accidente en una carretera de lanchas motoras, el 23 de agosto de 1987. Su embarcación capotó por culpa de una gigantesca ola, de más de dos metros, que provocó un mercante. Pironi tenía 35 años.

Piloto Ferrari y gran amigo de G. Villeneuve, Dider Pironi perdió la movilidad de sus piernas tras un accidente con Alain Prost. Incapacitado para los coches, se pasó a las lanchas motoras, donde no tuvo mejor suerte.

Como sucedió en el caso de Pironi, se necesitaron dos infortunios muy fuertes para acabar con la vida de Clay (Gianclaudio) Regazzoni. Nacido en 1939, Regazzoni estuvo 10 años en la F1, corrió 132 grandes premios y ganó cinco. Piloto de Ferrari, BRM y Williams, sufrió un accidente con un monoplaza en el GP de Estados Unidos, en Long Beach, en 1980.El choque lo dejó parapléjico.

Regazzoni no se dio por vencido, siguió corriendo en raids y tuvo numerosas participaciones en el París-Dakar y era un amante de los clásicos, llegando a participar en el Tour de España. Contaba 67 años y estaba al volante de un Chrysler Voyager cuando sufrió un choque fatal contra un camión, el 15 de diciembre de 2006, en la autopista Milán-Roma. Clay se dirigía a un homenaje que se le iba a brindar en Parma.

Tras quedar paralítico después de un gran accidente en un monoplaza (1980), Clay Regazzoni no se dio por vencido y llegó a participar en el París-Dakar. En 2006 perdió la vida en un accidente de tráfico con su Chrysler Voyager.

Según el ex piloto español de fórmula 1, Álex Soler Roig, los años sesenta y setenta fueron muy duros no solo por las muertes en la pistas sino también fuera de ellas… 

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