Nasser Al Attiyah, el jeque del Dakar

Nasser Al Attiyah, el jeque del Dakar

¿A cuánta gente conocéis que compita en tiro al plato olímpico, haya participado en carreras de motonáutica, sea uno de los mejores del mundial de rallyes, y haya ganado dos veces el Dakar…? Pues os contaremos que hay un hombre en el planeta al que le gusta todo eso, se lo puede permitir y encima lo hace bien. Compitió en los Juegos Olímpicos de Atlanta en 1996, de Sidney en el año 2000 y en Atenas 2004, ganó el mundial de producción del WRC en 2006, la categoría WRC2 en 2014 y 2015, ha ganado dos veces el Dakar en la categoría de coches (2011 y 2015), y este 2017 se ha vuelto a aventurar en Argentina, aunque le ha durado poco, porque ha tenido que abandonar en la cuarta etapa. 

Su nombre es Nasser Saleh Al Attiyah (46) y es un jeque catarí, primo hermano del Emir de Qatar, al que le encanta sacarle partido a su fortuna practicando deportes de lo más pintorescos. Cuando tienes el dinero por castigo y no sabes en qué gastarlo, lo normal que vemos en la televisión es bañar un Bugatti en oro, darle de comer al perro en un plato con diamantes o incluso construir tu propio halconario. Pero a Nasser le gusta la velocidad, y la practica en todas las modalidades que están a su alcance –en su casa todos los grifos son de oro macizo, pero eso es un detalle sin más profundidad.

CARÁCTER EMPÁTICO Y GENEROSO

Además, este jeque poco común, es una persona muy comprometida, solidaria y generosa. Es uno de los mejores embajadores que tiene Qatar en todo el mundo, y aprovecha su popularidad para dar a conocer siempre lo mejor de su país. Ha sido uno de los grandes involucrados en la celebración del Mundial de Fútbol de Qatar de 2022, alegando siempre que hace todo lo que está en su mano por su patria. También se preocupa por la juventud, a la que Nasser ve un poco perdida, y por ello desde 2006 pasó a ser embajador de la UNODC (Oficina de Drogas y Crimen de las Naciones Unidas), y, por rematar, colabora con la Fundación de Qatar , que es algo muy parecido a Unicef. 

CARRERA DEPORTIVA INTACHABLE

Su debut fue en el año 1989, con 19 años recién cumplidos, compitiendo en varios rallyes en su país, donde estuvo desarrollando sus aptitudes como piloto hasta 1994. Luego se bajó del coche durante un tiempo, porque resultó que el joven príncipe tenía puntería y acabó participando en tres ediciones los Juegos Olímpicos en tiro al plato (Steek), obteniendo unos excelentes resultados. Pero como Nasser aclara siempre, el tiro es un hobby, su profesión es ser piloto, y por eso volvió a subirse al coche en 2006, año en el que conseguía el título de Producción (Grupo N) del Mundial de Rallyes a bordo de un Subaru Impreza. Más adelante, en el año 2010, pasó a competir en la categoría S2000, siendo su mejor resultado un segundo puesto  en 2011 en el rallye de Alemania pilotando un Ford Fiesta. 

A partir de aquí, se le abrieron las puertas de la categoría madre. Nasser fichaba en 2012 por el equipo Qatar World Rally Team, para llevar durante todo el año un Citroën DS3 WRC. Resultó cuarto en Portugal, sexto en México, octavo en Alemania, noveno en Argentina y décimo en Gran Bretaña, de modo que se colocó duodécimo en el campeonato de pilotos. En el año 2013 siguió corriendo con el equipo catarí, pero cambiando la montura por la de un Ford Fiesta. Y en 2014 y 2015 llegaron sus años dorados, cuando el magnate árabe se proclamaba campeón del mundo WRC2. Todo esto es un reflejo de que se puede tener todo el dinero del mundo, pero el que vale, vale. Por muchos millones de petrodólares que tengas, si no estás listo para pilotar, es mejor que construyas tu propio halconario o diseñes un collar de diamantes para tu mascota. 

Y como todo buen piloto de rallyes, Nasser siempre ha sentido pasión por el Dakar, así que cuando se sintió preparado, en 2004, decidió salir a probar. Hizo un décimo puesto con un Mitsubishi, que para un “novato” no está mal, y siguió intentándolo de forma privada varios años, hasta que su puerta volvió a sonar. El equipo Volkswagen quería a Nasser en su equipo oficial junto con Carlos Sainz en 2010, y el español le ganó por apenas 2,32 minutos. Pero el catarí se la devolvió a Sainz en 2011, llevándose su primera victoria absoluta en el Dakar. En 2015 repetía título a bordo de un Mini. 

Y entonces llegamos a enero de 2017… 

Nasser Saleh Al Attiyah ha fichado este año por el equipo Toyota para disputar el Dakar,  con Nani Roma de compañero, y se aseguraba desde el principio las primeras posiciones, llegando a ser un claro candidato a ganar una vez más, hasta que se vio obligado a abandonar en la cuarta etapa, tras golpear y arrancar la rueda trasera izquierda. 

Son muchas las aventuras de este príncipe, que además de tener un espíritu solidario, se caracteriza por su alta competitividad y amor por el deporte. El dinero ayuda bastante para poder hacer todo esto, pero la actitud es fundamental, y si algo distingue a Nasser de los demás de su especie, es la actitud. A sus 46 años, ha corrido en más coches que muchos campeones del mundo, ha disparado más armas que un soldado de la Marina americana en Vietnam y ha llevado el nombre de su país más lejos que muchos embajadores a los que les pagan por ello. Nasser es un líder nato, y por ello en CAR le apoyaremos en todos los proyectos que emprenda. 

Sobre el Autor

Noticias o artículos relacionados

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

trece + dieciocho =