Maximilian Büsser, fundador de MB&F, nos suele deleitar con los relojes y las cajas musicales más alucinantes y vanguardistas del mercado (aquí tienes un artículo sobre el Horological Machine 7 Aquapod), pero esta vez con Kelys and Chirp ha dado otro giro a su “mundo mecánico”. No se trata de un reloj pero su mecanismo tiene más de 480 componentes, y tampoco es una caja de música, pero de esta simpática tortuga emerge un pequeño pájaro que canta… Mejor ver para creer. 

Kelys and Chirp ha sido desarrollado de forma conjunta por dos Amigos, Reuge y Nicolas Court. Kelys (del griego chelone o chelys, que significa tortuga) adopta la auténtica forma de andar de las tortugas, con la cabeza moviéndose suavemente de lado a lado y totalmente sincronizada con Chirp, que sale de su nido para ponerse a hacer piruetas, abriendo y cerrando el pico, aleteando y meneando la cola, todo ello coordinado con un melódico canto de pájaro.

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Pesa 1,4 kilos aprox., y sus dimensiones son: 24 cm (largo) x 16 cm (ancho) x 8 cm (alto con el pájaro recogido).

Aunque Kelys & Chirp pueda parecer una obra relativamente sencilla comparada con un reloj con complicaciones, sus 480 componentes (suficientes para una repetición de minutos) son prueba fehaciente de la complejidad del mecanismo. Fue ahí donde Nicolas Court y su equipo obraron su magia: trabajando en torno al pájaro cantor, que cuenta por sí mismo con un movimiento completo, se enfrentaron a importantes retos para desarrollar el mecanismo del autómata de la tortuga. Dos de estos retos fueron mover la tortuga —relativamente pesada (1,4 kg)— con la poca energía disponible en el pequeño muelle real del movimiento del pájaro cantor y hacer que su movimiento fuera realista. El primero se resolvió encontrando el óptimo engranaje de bajo ratio, el segundo empleando engranajes elípticos en el tren de engranajes de la alimentación, junto con levas que guiaran el movimiento de las patas.

Court y su equipo añadieron un sistema de seguridad de embrague de fricción, que detecta los bordes de las superficies e inmediatamente detiene la tortuga para que no se lance al vacío… También volvieron a introducir un sistema de seguridad Reuge en el movimiento del pájaro: si alguien empuja accidentalmente hacia abajo a Chirp o su tapa cuando este canta, se para e instantáneamente se retira a su nido.

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Durante unos 10-12 segundos, el pájaro mueve las alas, la cola, abre el pico de forma sincronizada con su canto y a continuación desaparece como por arte de magia.

Cuando surgió la idea de crear un autómata en forma de tortuga con un pájaro cantor a la espalda, Reuge —que había pasado de crear cajas de música a crear también pájaros cantores y que además había desarrollado las MusicMachines de MB&F— fue naturalmente el colaborador elegido. A su vez, Reuge se asoció con el especialista en autómatas Nicolas Court para desarrollar el mecanismo que mueve la tortuga de forma tan realista. De hecho, las escamas del caparazón de Kelys se han realizado a mano una a una a partir de cuero de alta calidad y de 4 colores distintos, creando un tacto más cálido y natural que el del metal desnudo.

La invención de la complicación moderna del pájaro cantor se atribuye generalmente a Pierre Jaquet-Droz (1721–1790). Para el año 1785, Droz ya había miniaturizado el pájaro mecánico y desarrollado un movimiento compacto: el secreto de su éxito fue recrear un canto de pájaro de sonido realista empleando únicamente un fuelle de tono variable en lugar de múltiples fuelles de un solo tono.

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En defintiva, estamos ante una nueva obra de arte de Massimilian Büsser y sus amigos. Cada pieza de Kelys and Chirp tiene un precio aprixmado de 40.000 euros.

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