El Lago di Como, el lugar donde se juntan los automóviles más bellos de la historia

El Lago di Como, el lugar donde se juntan los automóviles más bellos de la historia

Los automóviles más bellos de la historia se reúnen cada mes de junio a orillas del Lago di Como, en una combinación única de tradición, elegancia y extravagancia bien dosificada.

El Concurso de Elegancia se celebró por primera vez en 1929 y hasta 1949, con la excepción de los años de guerra. Fue a partir de 1999 cuando fue adquiriendo el prestigio del que hoy disfruta gracias al apoyo de BMW Group. La mecánica del concurso es sencilla; los coches están aparcados desde las primeras horas de la mañana del sábado en los jardines del hotel. Solo pueden acceder al recinto los miembros de la organización, clientes del hotel, patrocinadores, los participantes y sus familias y la prensa. El sábado la exposición no está abierta al público, que debe esperar hasta el día siguiente para ver los coches porque estos (y algunos más) se exponen el domingo en Villa Erba, otro parque cercano al Lago di Como y más amplio.

Ferrari 365 California, uno de los 14 fabricados.

Este año el leiv motiv del evento del Lago di Como era “la vuelta al mundo en 80 días, viaje a través de una era de récords”. Por eso muchos de los modelos seleccionados para esta edición crearon sensación en su momento, debido a sus logros, ya fuera en competición, en récords de velocidad o por sus innovaciones técnicas.

Hubo 51 coches expuestos en el Lago di Como, todos fascinantes y con evocadoras historias detrás. Como en otras ocasiones, lo modelos se dividen en varios grupos ocho en total más los prototipos modernos–con sugerentes nombres: “Demonios de la velocidad: pioneros de la resistencia de la época dorada”, y aquí se incluyen bólidos de los años veinte y treinta del siglo pasado, como Bugatti, Bentley o el Lurani Nibbio de 1935. Otro grupo para modelos de los años treinta fue el llamado: “Viajando con estilo: 40 años alrededor del mundo”, con gloriosos Mercedes, Hispano-Suiza, Duesemberg o Rolls-Royce.

SUBASTA RM SOTHEBY´S

El coche más caro fue el Talbot-Lago T150-C SS “Goutte d’eau”, por 3,36 millones. No obstante, lo que más llamó la atención fue el Porsche 911 (964) RSR con 10 km, que superó los dos millones. Un Ferrari 275 GTS alcanzó los 1,79 millones y un F40 un millón, pero más sorprendente fue que un Jaguar E Roadster de los primeros llegara a los 582.400 euros, récord para un E-Type de calle. También fue muy elevado lo pagado por un Maserati 3500 GT Spyder, 840.000 euros.

Algo que gusta mucho de Villa d’Este es el pintoresco origen de muchos de los coches expuestos, que fueron comprados nuevos por magnates, cantantes o ‘playboys’ de variado pelaje que se han juntado en el Lago di Como.

COCHES CON MUCHA HISTORIA

Algo que también nos gusta mucho de Villa d’Este situado en el Lago di Como es el pintoresco origen de muchos de los coches. El soberbio Mercedes 540 K Cabriolet A de 1938 fue comprado por un editor de Berlín y tras la guerra fue ocultado en un granero en Ucrania, hasta que un americano lo encontró a principios de los sesenta. En el grupo “Fast and flamboyant: playboy’s toys” encontramos varios coches fascinantes, como el Dual Ghia L 6.4 de color negro que perteneció al showman y cantante Dean Martin, y que llevaba un soporte para revólver bajo el asiento del conductor.

El Dual Ghia L 6.4 de 1962 que perteneció al showman Dean Martin.

El Lamborghini Miura rojo con líneas longitudinales verdes fue el vehículo perfecto para las correrías del hijo playboy de Arthur Conan Doyle, el inventor de Sherlock Holmes, quien dilapidó rápidamente la fortuna amasada por su padre. Otro juguete para vividores fue el raro Ferrari 365 California, el último de los deportivos de máximo lujo fabricados por la marca en los años sesenta, como los 400 Superamerica o los 500 Superfast. Entre 1966 y 1967. Solo se fabricaron 14 unidades de este modelo, frente a las cientos producidos del fantástico 275 GTB. No obstante, el Ferrari de playboy que más llamó la atención fue el 365 GT4 BB de 1976, el único que salió de fábrica pintado en el llamativo color verde germoglio (brote). Ha sido restaurado por el especialista en Ferrari André Herklotz, yerno del primer propietario.

Pero quizá el más evocador de todos los deportivos italianos fue el Maserati A6G/2000 Gran Sport con carrocería Frua de 1956. Este modelo procede de la legendaria colección Baillon, aquella compuesta por 60 joyas que se encontró en una finca francesa en 2015 y fue subastada en el Retromobile parisino de ese año. El Maserati se subastó por dos millones de euros y su nuevo dueño, el arquitecto estadounidense Jonathan Seagal, no ha querido restaurarlo sino solo ponerlo a punto. Y además, desde que lo tiene le ha hecho unos 3.000 km. Su carrocería con la pintura desconchada y los asientos de cuero viejo despertaron la admiración del público.

El evocador Maserati A6G/2000 Gran Sport con carrocería Frua de 1956, que fue parte de la colección Baillon y que su dueño no ha querido restaurar.

UN PLATILLO VOLANTE CON RUEDAS

No obstante, el coche que más llamó la atención por sus espectaculares formas, casi de platillo volante, fue el Abarth 1000 Bialbero “Record Monza” de 1960. Participó incluido en la categoría “Perfilados por la velocidad: competición a través de las décadas”. Fue un modelo destinado a lograr récord de velocidad, con un pequeño motor de cuatro cilindros y 982 cc con 105 CV a 8.000 rpm, y lucía una aerodinámica carrocería creada por Pininfarina. Sensacional también el Fiat 8V Supersonic con carrocería Ghia, de 1953. En este mismo grupo no faltaron por supuesto los Ferrari, como un sensacional 250 SWB Competizione color dorado que triunfó en el Tour de France o un “Daytona” del equipo N.A.R.T. con plamarés de Le Mans.

El “cazarécords” Abarth 1000 Bialbero “Record Monza” de 1960.

En la categoría del GT de los años cincuenta destacó el raro 250  T Europa Speciale de 1955 con carrocería única encargado por un tal Ferrario, de Roma. Al parecer el coche no le gustó demasiado y lo vendió año y medio después de comprarlo. Otro coche de este grupo con una llamativa combinación de colores fue el Mercedes 300 SL Roadster plateado y con el interior en cuero verde turquesa.

Mercedes 300 SL que salió de fábrica con esta combinación de pintura gris satinada y cuero verde.

LA COPPA D’ORO, EL MÁXIMO GALARDÓN

Los premios principales fueron a parar a dos modelos únicos. La Coppa d’Oro que se concede con los votos del público asistente fue para el extraño Lurani Nibbio de 1935. Fue creado y conducido por el piloto, diseñador y periodista Giovanni Lurani Cernuschi, VIII conde de Calvenzano. Equipado con un pequeño motor Moto Guzzi V2 de 500 cc y 46 CV, era capaz de alcanzar más de 160 km/h. El curioso monoplaza caza-récords fue presentado por el joven Federico Göttsche Bebert, nieto del creador, y el coche ha permanecido siempre en manos de la familia. En todo caso, es el ganador más raro y cuestionable que se ha llevado el premio en los últimos años.

El extraño Lurani Nibbio de 1935 equipado con un motor Moto Guzzi V2 de 500 cc, se llevó la Coppa d’Oro que se concede con los votos del público.

El premio BMW Group que concede el jurado fue para el Alfa Romeo Giulietta SS prototipo Coupé de 1957. Diseñado por el gran Franco Scaglione, quien trabajó en Bertone, su hija Giovanna se encargó de presentarlo. Este modelo pertenece a Corrado Lopresto, el hombre que colecciona coches italianos únicos y el que más trofeos de Villa d’Este tiene en su casa. La carrocería está esculpida en aluminio, su motor de cuatro cilindros desarrolla 100 CV y fue el precursor el Alfa Giulietta Sprint Speciale (SS) de 1959. 

El premio BMW Group que concede el jurado fue para el Alfa Romeo Giulietta SS prototipo Coupe de 1957, modelo único diseñado por el gran Franco Scaglione.

Galería con algunos de los coches más bellos que se dieron cita en el Lago di Como.

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