Hermann Tilke, el arquitecto de la fórmula 1

Hermann Tilke, el arquitecto de la fórmula 1

¿Estamos ante un genio? Uno podría pensar que sí porque Hermann Tilke ha diseñado la mitad de los circuitos en los que está corriendo la fórmula 1 esta temporada. En todo caso, los coches, más allá de su rendimiento intrínseco, son tan espectaculares como lo permiten los escenarios en los que compiten. Y Tilke, que lo sabe perfectamente, ya ha dibujado 65 circuitos alrededor del mundo. Pero hay más en la sala de espera… uno de los últimos, por ejemplo, Sochi en Rusia.

Tilke se graduó como ingeniero civil en la Universidad de Aachen (Alemania). Fundó la empresa Tilke GmbH en 1983 y por aquel entonces, muy aficionado a las carreras que era –y es– comenzó a competir. “Me inscribí en varias subidas en cuesta con el coche de mi madre”, cuenta sonriendo. “Ella no lo sabía y nunca se enteró”. Progresó como piloto de turismos y uno de sus mejores recuerdos es haber corrido las 24 Horas de Nürburgring con el expiloto de la F1 Alex Wurz.

A mediados de los años noventa cuando su amigo Franz Wurz, el padre de Alex, le consiguió el contrato para renovar el circuito de Osterreichring. Tilke construyó el nuevo A1 Ring en solo 240 días, y lo dejó listo para recibir el GP de Austria de 1997. “Entonces hubo algunas críticas”, recuerda Tilke, “incluyendo las de pilotos de alto nivel como Damon Hill. Decían que era aburrido. Pasé un tiempo preguntándome si alguna vez me llamarían para encargarme otro proyecto similar”. El A1 Ring estaba muy adelantado a su época y eso quedó ratificado cuando la fórmula 1 retornó a Austria, después de haberse ausentado 14 años.

A continuación lo llamaron de Nürburgring para una ligera modificación. Muy poco después, Tilke firmaba su primer contrato con una autoridad gubernamental: Sepang. El escenario tenía que ser una declaración de intenciones. El entonces primer ministro de Malasia, Mahathir Bin Mohamad quería utilizar la obra y el Gran Premio para promocionar y lanzar su plan de desarrollo del país, denominado Vision 2020, que pretendía que Malasia se transformara en una nación industrializada. “Sepang fue un gran proyecto”, comenta Tilke. “Para este trazado surgió la idea de las gradas cubiertas de techos con forma de hoja de loto. Siempre nos han gustado los diseños muy fuertes que reflejaran aspectos culturales o de la realidad del país anfitrión”.

En muy poco tiempo, Tilke GmbH pasó de ser una pequeña empresa con 18 trabajadores a un negocio multinacional que actuaba en múltiples disciplinas y tenía en nómina a 300 empleados. Quizás no sorprenda que Sepang guste tanto a los pilotos porque, en su momento, algunos de ellos dieron su opinión a Tilke: Marc Surer, protagonista de la F1 en los años ochenta y el mismísimo Michael Schumacher. El Kaiser le sugirió a Tilke incluir la curva cerrada a derecha e izquierda al final de la recta de boxes. “Esta secuencia a derecha e izquierda, muy lenta”, dice Tilke, se debe a Michael. Íbamos a poner una simple curva a derecha, pero él nos pidió el cambio de dirección porque de esa manera el coche que entraba por fuera en la curva 1 tenía la posibilidad de pelear por el vértice interno en la curva dos. Y eso es exactamente lo que pasa cada gran premio”. No obstante, Michael era un especialista en ese tipo de maniobras.

No todos los escenarios de Tilke han gustado por igual. Por ejemplo, Bahrein, Abu Dhabi y el nuevo Hockenheim, que fue reformado en 2002, han sido muy criticados. Los tres circuitos carecen de carácter y no penalizan los errores de los pilotos debido a sus amplias escapatorias, acusaciones que no pesan sobre otros escenarios tradicionales y espectaculares como Spa, Monza, Suzuka, Interlagos, etcétera. Pero… ¿es Tilke el culpable? ¿Cómo puede un diseñador introducir en su trazado los niveles de seguridad requeridos y esperar, al mismo tiempo, que genere en los pilotos un subidón de adrenalina por esa sensación de peligro que en algunos casos puede llegar a ser “adictiva”?

Kimi Räikkönen describe así el trazado de Yas Marina en Abu Dhabi: “La primera sección está bien pero el resto es muy malo”. De hecho, ha sido un trazado donde resultó muy difícil adelantar hasta la introducción del DRS en 2011. ¿Cómo es posible que Tilke diseñara semejante y aburrido vericueto? “Hay que tener en cuenta que son muchos los factores que estaban en juego e hicimos lo mejor posible con aquello que disponíamos”, explica Tilke. “Mucha gente me pregunta por qué mis pistas suelen tener largas rectas. Primero, es bueno para la F1 y segundo, las pistas necesitan atraer clientes todo el año y los clientes pagan por sentir la velocidad. Para eso, nada mejor que una buena y larga recta, por eso casi siempre las ponemos”.

“Pienso que Tilke entiende perfectamente las necesidades y exigencias de los automóviles de competición modernos y, especialmente, las de los F1”, opina el piloto Anthony Davidson. “Sus circuitos son anchos y las áreas de seguridad están bien pensadas, también se puede adelantar porque las largas rectas aumentan la longitud de las zonas de frenado”. “El nivel de seguridad que Tilke incorpora en sus circuitos es realmente impresionante”, afirma Jenson Button. “Todos ellos son bastante técnicos, por lo que es muy difícil encontrar a la primera la trazada ideal que te conduzca hacia la vuelta rápida. Y es así como debe ser”.

El arquitecto de la F1 afirma que la única característica repetida en la construcción de sus circuitos son las rectas largas. A partir de ahí todos son muy diferentes, lo que no debe sorprender por el número y variedad de personas que participan en cada proyecto. “Tenemos suficiente número de colaboradores para asegurarnos que siempre hay alguno que nos sorprende con nuevas ideas. A la primera persona a la que informo sobre cada proyecto es a Bernie Ecclestone. Ambos discutimos las características generales y después, trato el tema con mi socio Peter Wahl, antes de que otras personas en la compañía conozcan el asunto. Después, ponemos todas las ideas juntas, las coordinamos y elegimos qué camino tomar en cada ocasión para ejecutar las obras”. Por los resultados, se ve que el proceso tiene éxito porque los circuitos se diseñan y construyen con rapidez, y, por lo tanto, los encargos siguen fluyendo desde las oficinas de Bernie. El octogenario Patrón de la F1 explica: “Los promotores de nuevos circuitos podrían encargar las obras a otra gente, pero siempre les digo que si Tilke está detrás del proyecto seguramente les saldrá más económico porque su experiencia es tan sólida que nunca comete errores”.

Uno puede gustar o despreciar el trabajo de Tilke, pero sus proyectos han influido mucho en el deporte y los países que los adoptaron. Ahora se encuentra construyendo hoteles en Bahrein, hospitales en Abu Dhabi y, también, un estadio de fútbol en Alemania –el Tivoli Stadium, del equipo Alemannia Aachem con capacidad para 33.000 personas. De todas formas, en el horizonte no aparece otro diseñador de circuitos para la F1 y no habrá otro, por lo menos por el momento. No obstante, y mirando al futuro, lo que deseamos es que haya más Sepangs y menos Yas Marinas. 

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