Hemos podido comprobar cómo sería vivir en algún sitio perdido de Los Alpes, donde la nieve puede llegar a estar más alta que la puerta de tu casa, y que para desplazarte por el pueblo, para ir a tomar algo, o para subir a esquiar, tengas un Seat con tracción a las cuatro ruedas, o más conocido como Seat 4Drive. Sin duda, cualquier miembro de la gama Seat 4Drive es una buena elección para afrontar este clima extremo.

Seat 4Drive

Estuvimos en Mösern, un pueblo a las afueras de Innsbruck, donde los taludes de nieve eran igual de altos de que yo (1,67 m). Pero la madre naturaleza creyó que no era suficiente, y nos mandó una brutal nevada la misma noche que llegamos allí. Hubo que improvisar, porque el riesgo de aludes era alto y no podíamos hacer las pruebas previstas, y cómo me alegré. No por nada, pero la verdad es que dudo mucho que lo planeado fuera mejor que lo improvisado.

Seat 4Drive

Empezamos con una ruta por el bosque con Seat León ST X-Perience con neumáticos de contacto. Caminos estrechos y la nieve acumulada quedaba por encima de la altura del coche. Las complicaciones eran inevitables, porque la nieve estaba muy muy blanda. Nos bajamos del coche un par de veces, y al poner los pies en el suelo, te hundías hasta la rodilla. Pero donde la superficie era compacta, daba gusto conducir el X-Perience. Fácil de controlar, sin apenas derrapar (a no ser que lo provoques tú, como hacía yo), y sin tener en ningún momento la sensación de perder el control. Algo que es fundamental si vas a conducir en un sitio que patina, porque un susto te puede llevar a tener una reacción poco eficaz y peligrosa. Estuvimos casi dos horas, nadie quería parar.

La segunda parte del itinerario, fue la más interesante para mi, ya que nunca lo había hecho antes. Hacer una prueba con control de descenso es normal cuando tienes que hablar de un todoterreno, pero nunca lo había hecho con una bajada totalmente nevada. Esta vez era el turno del Seat Ateca. Uno de los últimos en llegar a la gama Seat, y el que más sorprende por la efectividad que tiene como todocamino. Tanto en subida como en bajada, el Ateca controla perfectamente la velocidad sin deslizarse en ningún momento bajando, y traccionando perfectamente subiendo.

Seat 4Drive

Y para rematar el día, nos tocó lo divertido. Fue el momento de sacar el móvil y de grabar todo lo que iba a pasar en los próximos 50 minutos. Un montón de Seat León ST Cupra nos estaban esperando. Unos con neumáticos de contacto y otros con el clavo mínimo permitido en esa zona tan propensa a las nevadas. La prueba consistía en hacer un anillo intentando que el derrapaje durase el máximo tiempo posible. ¿Se os ocurre algo más divertido?. Primero empezamos con neumáticos de contacto, y con el control de tracción desactivado al 50%. Era difícil moverlo, pero algo se conseguía.

Seat 4Drive

Después probamos con neumáticos de contacto y el control de tracción desactivado al 100%. Hay que tener buenas manos para hacer un círculo completo en estas condiciones (como las de Jordi Gené, por ejemplo, que por cierto, era nuestro instructor).

Seat 4Drive

Y para terminar, cogimos la joya de la corona. Todos los controles desactivados y neumáticos con clavos. La frase era la misma entre todos los allí presentes: “¡Ahora si!. Mucho más fácil, mucho más divertido, y muchas menos salidas hacía las paredes de nieve de alrededor del óvalo. Una experiencia y un viaje realmente únicos.

Para profundizar ahora un poco en tecnicismos, los modelos Seat 4Drive son varios tanto en diésel como en gasolina. En la actual gama diésel, el sistema 4Drive puede combinarse con el motor 2.0 TDI de 150 CV y cambio manual en el Ateca, en el León ST X-Perience y en el Alhambra. También puede ir unido al cambio DSG de seis marchas en las versiones 2.0 TDI de 184 CV del León ST X-Perience y al cambio DSG de siete velocidades en el caso del Ateca 2.0 TDI de 190 CV. En gasolina y con cambio manual, es posible elegir un Ateca 1.4 TSI de 150 CV 4Drive, mientras que con cambio DSG de doble embrague encontramos dos opciones: con seis marchas, el Ateca 1.4 TSI de 150 CV y el León ST Cupra 300; con siete velocidades, el León ST X-Perience 1.8 TSI de 180 CV.