Mercedes no abandona el diésel porque considera que sigue siendo válido

Mercedes no abandona el diésel porque considera que sigue siendo válido

Los motores diésel están perdiendo cuota de mercado de modo alarmante. Además, las futuras normas anticontaminación van a ser todavía más estrictas, lo que implicará un notable aumento en los costes. Por si fuera poco, el dieselgate añade más nubarrones en el horizonte. Ante esta situación, algunos fabricantes ya han anunciado que abandonan este combustible para sus próximas generaciones. Mercedes, en cambio, ha afirmado que continúa con el diésel –como parte de una gama que incluirá eléctricos, gasolina, etcétera–, ya que consideran que sigue siendo válido por sus prestaciones, par, consumos y emisiones de CO2.   

Es difícil predecir cuál será el tipo de motor predominante en el futuro. Algunos piensan que pronto todos los coches serán eléctricos, otros que nada va a cambiar. Nosotros pensamos que será una solución intermedia, un “juego de tronos” con diversas soluciones para distintas situaciones. El eléctrico puro puede ser más adecuado para uso urbano, los híbridos –incluyendo los enchufables–para acudir al trabajo desde las afueras, la gasolina para uso ocasional y el diésel para largos recorridos por carretera en coches grandes.

Pero, para resistir, el diésel debe remontar la crisis de reputación que ha supuesto el dieselgate, especialmente en cuanto a la emisión de NOx  que, junto con las partículas son los principales responsables de la “boina” marrón que aparecen sobre ciudades como Madrid o Barcelona.

Recordamos que los NOx  se producen cuando hay un exceso de aire en la cámara de combustión y sus principales componentes (Nitrógeno y Oxígeno) se combinan por la presión y temperatura. Lo malo es que cuanto más eficazmente funciona un motor diésel, más NOx produce. 

diesel

La polémica surgió porque VW –y es posible que otras marcas– cumplía la normativa anticontaminación de modo estricto. Es decir, que en los puntos de control (por ejemplo a 250C y 80 km/h), los NOx eran bajos pero en otros puntos no medidos (por ejemplo a 150 km/h), las emisiones eran mayores. Cumplían la letra de la ley, pero no el espíritu.

Es decir, que les acusan de haber ajustado la inyección del motor de modo que durante la prueba de laboratorio se baje la temperatura de combustión y se minimice los NOx y, fuera de la zona de control, “relajar” el control de los NOx para optimizar la potencia y el consumo.

Para solucionarlo, VW va a reprogramar estos coches para bajar las emisiones de NOx en el rango no medido y que sean más acordes a la homologación. ¿Podría afectar esta bajada de NOx al rendimiento? En teoría podría afectar levemente, pero en cualquier caso la potencia y el par seguirían cumpliendo con las cifras de homologación, para evitar reclamaciones.

Y, aunque Mercedes no se ha visto oficialmente envuelto en este asunto, también va a llamar a los clientes para reprogramar y bajar las emisiones de NOx. Esto es bueno para todos, claro, porque estos vehículos serán menos nocivos para el aire de las ciudades. Audi ha anunciado una medida similar. 

Es innegable que las ventas de coches diésel van a ir perdiendo rápidamente la excesiva hegemonía que tenían hace una década. Pero seguirán teniendo su hueco si incorporan mejoras tecnológicas y sistemas de tratamiento de gases (EGR, filtro de partículas, urea, etcétera). Esto aumenta el coste del vehículo pero será asumible en modelos grandes y caros que, además son los que más se benefician del mejor rendimiento en consumo, par y emisiones de CO2A estos costes, hay que sumar las inversiones en I+D para desarrollar motores que cumplan con las nuevas normas. 

Ante esta situación, el diésel tenderá a desaparecer en vehículos pequeños y urbanos pero Mercedes anuncia que seguirá confiando –aunque en mucha menor medida que antaño– en esta tecnología… aunque ya veremos por cuánto tiempo.

 

Por Manuel Lerma

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