En plena forma, participamos con Derek Bell en el Tour Auto 2017

En plena forma, participamos con Derek Bell en el Tour Auto 2017

Esta historia empieza realmente en septiembre del año pasado, en Goodwood (UK). Estaba allí con un amigo para disfrutar del fantástico Goodwood Revival y fuimos invitados a cenar a casa de Lord March. Coincidimos en la mesa con Derek Bell y rápidamente empezamos a hablar de carreras. Durante el fin de semana comimos en alguna ocasión más y en una de esas, empujado por mi amigo, le pregunté: “Derek, ¿por qué no hacemos alguna carrera juntos?”, a lo que él me contestó: “En que estás pensando”, y yo le dije: “Tendrá que ser en un de resistencia como el Tour Auto”. En ese momento pensaba que me diría que no, que era un piloto retirado y una cosa son las exhibiciones y otra volverá correr, sin embargo la sorpresa llegó cuando me dijo que sí, que nunca lo había hecho en la época y que le hacía ilusión. Así que nos pusimos en marcha con la inscripción y la elección del coche más adecuado para afrontar una carrera cuyo único requisito era pasarlo bien. Conviene recordar que el Tour Auto combinan tramos de rally y circuitos, por lo que decidimos que Derek conduciría las pruebas en circuito y yo los tramos. ¡Qué responsabilidad llevar de copiloto a un campeón como Derek!

“Tú los tramos de rally y yo el circuito”, lo que usted diga Mister LeMans. Ir sentado a la derecha del conductor no es fácil, pero pronto la presión se convierte en satisfacción.

DE VISITA EN BARCELONA

Meses más tarde estuvo en Barcelona para probar el coche, un Porsche 911 RS 3.0 de 1974. Hicimos los ajustes necesarios en Nou Onze (www.nouonze.com) y hablamos ampliamente de la carrera, preparando las asistencias y definiendo todos los detalles. La verdad es que fue un día fantástico lleno de anécdotas y con cierta incertidumbre al empezar a ser conscientes de dónde nos metíamos. Finalmente llegó el día, nos encontramos en París, 24 horas antes de las verificaciones que tuvieron lugar en el Gran Palais. Es entonces cuando empiezo a ser consciente de que iba a compartir el coche con una auténtica leyenda. Todo el mundo le pedía autógrafos y fotografías, resultando incluso difícil moverse de un lado para otro. Así fue durante toda la carrera, pero fue todavía mucho más especial en el circuito de LeMans.

Carlos Beltrán y Derek Bell participaron en el Tour Auto 2017 con un Porsche 911 RS 3.0 de 1974.

El martes empezó la carrera. Salida neutralizada de París a las seis de la mañana, con dirección a la Bretaña, y destino final Saint Malo. Primero un tramo cronometrado. Conduzco yo. No os podéis ni imaginar la presión que supone llevar a Derek Bell de copiloto, es emocionante y a la vez un auténtico reto. Los tramos son secretos y se realizan con unas pequeñas notas que entrega la organización.

Todo discurre sin problemas y al final del tramo me felicita. Comentamos temas típicos de conducción, frenada, neumáticos, etcétera. La siguiente prueba fue el Circuito de LeMans. Le toca conducir y veo en sus ojos la ilusión al observar cómo le esperan cientos de personas en el que ha sido “su circuito” –ganó en cinco ocasiones las 24 Horas, cuatro de ellas con Porsche–. Después de la carrera lo veo entusiasmado, lo ha pasado bien. Este era el único objetivo planteado desde el principio.

Salimos del circuito y sigue conduciendo, pero a pocos kilómetros los gendarmes franceses nos paran y le dicen que conducía a 126 km en una carretera que era de 90. Rápidamente lo reconocen y Derek muestra toda su simpatía, se hace una foto con ellos, pero no se libra. Le dicen que es mejor correr en el circuito y lo sancionan con 90 euros de multa. Es mi turno, conduzco hasta Saint Malo, final de etapa, con anécdotas y risas todo el tiempo.

TERMINAMOS ENCIMA DE LOS ÁRBOLES

Segundo día, y único día sin circuito. El primer tramo es corto y llueve. El segundo es mucho más largo, por el camino graniza, nieva y llueve fuertemente. Veo a Derek más inquieto y le ofrezco que conduzca, accede y salimos muy fuerte. Las condiciones del piso eran muy malas, agua, arena, gravilla… Casi al final, en una parte rápida y en bajada, nos salimos, terminado encima de los árboles. El coche no se ve muy dañado, pero debemos esperar tres horas a que abran el tramo para rescatar el coche.

Sigue lloviendo y unos espectadores ingleses nos llevan en su coche a su casa, nos preparan merienda, café y té y una buena cena… nos esperaba una larga noche reparando el coche. Lo rescatamos y lo llevamos en nuestra asistencia hasta el parque de trabajo, allí nuestros mecánicos lo desmontan, comprueban los daños y lo reparan haciendo un trabajo maravilloso del que incluso Derek quedó gratamente sorprendido.

Al día siguiente estábamos en carrera otra vez, con la correspondiente penalización, pero en carrera. En ese momento ya habían más de cuarenta coches retirados, lo único que queríamos era terminarla. Tercer día de carrera, tres tramos y circuito de Val le Bien. Sin sobresaltos, el coche va bien. Derek Bell no conoce el circuito pero disfruta. En los tramos vamos mejorando posiciones. Me siento mucho más cómodo y menos presionado. Él también, ir a la derecha no es fácil. El cansancio empieza a aparecer, 16 horas diarias dentro del coche y allí seguimos. Cuarto día, sigo conduciendo en los tramos y mejorando. Hoy toca el bonito circuito de Albi, Derek lo conoce bien –allí corrió con el fórmula 2–, todo funciona a la perfección.

Para Derek Bell LeMans es “su circuito”, allí ganó las 24 Horas cinco veces, cuatro de ellas con Porsche.

OBJETIVO CUMPLIDO

Llegamos al quinto y último día de carrera, a punto de cumplir uno de nuestros objetivos, terminar el Tour Auto. Quedan más de 500 km por delante, un tramo cronometrado y el circuito de Pau-Arnos. El enlace nos lleva por los nevados Pirineos, bonitos paisajes y carreteras. Conduzco yo. Llegamos al tramo cronometrado, el último del rally y,cuando estamos en la zona de control horario, vemos que tenemos una rueda pinchada, la trasera. No puede entrar la asistencia y no la podemos cambiar, el tramo tiene 12 km, así que con un pequeño compresor de supermercado la hinchamos y salimos a tramo. Los dos primeros kilómetros el coche es inconducible pero luego, al coger temperatura, funciona perfectamente y terminamos en la posición 16, pruebas superada. En Pau todo discurre sin problemas. Más tarde, largo enlace hasta Biarritz para afrontar los tramos nocturnos, que luego acabaron por cancelarse.

Una salida, algún pinchazo, miles de anécdotas y objetivo cumplido: terminar el Tour Auto 2017

Ya en Biarritz, estamos cansados pero contentos, hemos terminado la carrera y, lo más importante, lo hemos pasado bien. Cenamos delante del mar con un grupo de amigos, miles de anécdotas y nuevos proyectos se ponen encima de la mesa, quizás LeMans Classic o las 3 Horas de Barcelona…El domingo brunch y entrega de premios donde recibimos el premio especial al mejor equipo, felices nos despedimos. Derek Bell vuelve a Florida, yo a Barcelona.

Por: Carlos Beltrán // Fotos: Unai Ona

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